Hastío y castigo
que se hacen piel cuando se despierta forzado
que se hacen piel cuando se despierta forzado
mientras el jugo
estaba en la eterna ciudad de Oniria y sus seducciones,
que son mansiones cálidas
que solo alguna vez te son concedidas.
Castigo cumplido entre dientes cerrados
que no permite rebelarte con revelaciones esotéricas,
consideradas abstractas y mesiánicas
por las dos únicas razas que dividen vuestra superficie:
Los que aceptan el pacto de sangre y carne,
como borregos al matadero,
y los que se plantan como árboles legendarios,
esperando que un bosque vivo y saludable,
crezca lentamente a su alrededor.